Ayer lo ví... como siempre se me revolvieron los adentros...pero esta vez muchísimo menos... me decidí y lo hice.... me acerqué, lo saludé plantándole dos besos como dos soles (como diría mi querida Gata Lola), hablamos un poco sobre cómo nos había ido la vida durante este tiempo y dimos recuerdos para las respectivas familias, me despedí y me fui para el fondo... con una sonrisa y una paz como hacía tiempo no tenía...
¡Qué cosas tiene la vida! ¿Sabíais que los elefantes rosas no existen? Sólo en mi imaginación. A veces las cosas caen por su propio peso, sin pena y sin alardes. Poquito a poco. Se van secando, como una planta a la que dejas de regar.
Un amigo siempre me dice que no hay que insistir en las personas que no luchan, ni en el plano laboral, ni en lo personal. Y tiene razón. La vida es muy corta para andar persiguiendo imposibles, para derrochar energía comprando voluntades. Ahora es tiempo de construir realidades, cosas palpables. Ya es hora de dejar de ir contracorriente.
Será que me hago mayor. Será que no tengo ganas de pelear más causas perdidas. Será... será... la vida me lo dirá.
Hoy he soñado que no estabas a mi lado. Te buscaba, pero no te encontraba. A lo lejos vi un desierto de fina arena. Hacia él me dirigí pensando que era tu vientre, más cuando llegué, comprobé que no era tan suave la arena como la piel de tu vientre. La noche cayó en el desierto, y vi, dos estrellas que brillaban más que ninguna. Hacia ellas alcé el vuelo pensando que eran tus ojos. Pero al alcanzarlas, vi que no era su brillo tan intenso como el de tus ojos. Desde la inmensidad del firmamento vi la ardiente lava de un volcán. Por su cráter descendí, pensando que era tu boca, hasta las entrañas de la Tierra. Pero una vez allí, descubrí que a lava no era ni tan roja ni tan ardiente como tus labios. Temblando, pensando que jamás te encontraría, he despertado. Y ahí estabas tú, dormida junto a mí, respirando tranquila, ajena a mi desesperación. Y he acariciado tu vientre, y has despertado serena, y me he mirado en tus ojos, y he besado tus labios.
Sábado 22 de noviembre de 2008 Lugar: Casetas Evento: Partido de baloncesto de tercera laboral Hechos: Recibo un balonazo en los dedos corazón y anular de la mano derecha. No hago mucho caso al dolor pensando que al día siguiente ya no existiría.
Domingo 23 de noviembre de 2008 Lugar: Mi casa Hechos: Despierto don los dedos corazón y anular de la mano derecha como morcillas de Burgos. Decido ir a la MAZ para que me hagan una radiografía y me digan si tengo algo roto. En la MAZ de informan que no nos corresponde ese centro, que este año lo han cambiado. Llamo al capi del equipo para que me informe de cual es el lugar donde debo ir. El sitio adecuado es la clínica Montecanal, ni puta idea de donde está. Después de perdernos un poco por dicho barrio conseguimos llegar. La velocidad con la que soy atendido me sorprende (apenas 30 minutos desde que llego hasta que salgo por la puerta)Las radiografías desvelan una fisura en ambos dedos. Me colocan un vendaje, muy bien puesto por cierto, y me dicen que al día siguiente vaya a mi médico de cabecera. Doy las gracias y salgo del recinto. Llamo a mi jefe para informar de los hechos.
Lunes 24 de noviembre de 2008 Lugar: Centro de salud correspondiente. Hechos: Mi médico (mujer, pero no esperéis que ponga médica, o acaso decimos electricisto o policio?) de cabecera estudia las radiografías y me dice que efectivamente se ven dos fisuras, una en cada dedo. Me da la baja y me da hora para el jueves. Salgo del centro de salud. Llamo a mi jefe. - Jefe, que me han dado la baja. - Manda cojones, hay que joderse. Ya hablaremos cuando vuelvas. - Cuelga.
Martes 25 de noviembre de 2008 Lugar: Mi casa. Hechos: Suena mi móvil. Es un compañero de trabajo. - Jodo, está el jefe contento. Ayer me pregunta "¿y el subnormal éste cuando piensa venir?" - El subnormal soy yo, no? - Sí. - Qué amor de jefe tenemos, macho. - También dijo "el tío (al ver mi cabreo al ver que mi jefe me había llamado subnormal estoy seguro que mi compañero sustituyó otro insulto por la palabra tío para que no me sulfurase más) este se rompe los dedos jugando al baloncesto y lo tengo que pagar yo."
Miércoles 26 de noviembre de 2008 Lugar: Mi casa. Hechos: Después de cagar y llenarme la mano de mierda al limpiarme con la izquierda (que yo la izquierda ni pa pajas) decido escribir este post, después de una exahustiva limpieza de mano, para que todos veáis el amor que sienten los empresarios por sus trabajadores. Para ellos somos máquinas y no personas y lo único que les preocupa es que le arreglen la máquina cuanto antes. Es la primera vez en mi vida que me cojo la baja. He ido a trabajar con fiebre y encontrándome fatal, con dedos de la mano izquierda vendados y en condiciones realmente lamentables. Pero si después de ocho años te tratan así, os aseguro que en cuanto tenga un ligero dolor de cabeza voy a quedarme en la camita.
1. m. Paleta de hierro o de otro metal, para mover y recoger la lumbre en las chimeneas y braseros.
glamour. 1. m. Encanto sensual que fascina.
Pero un Badil es algo más que un recogedor. Badil es una palabra sonora, que mola por cómo suena y porque me recuerda al pueblo. Badil también es un símbolo de nuestro frikismo, de las cenas divertidas, de las risas todas juntas... Y por eso, nuestro blog no podía tener otro nombre.... Badil, eso sí Glamuroso como las mammas! Porque frikis mogollón, pero ante todo mis chicas son glamurosas a más no poder. Y claro, el niño no nos podía salir de otra manera...