El glamour nace, se hace o se compra en el Super?

jueves, 16 de abril de 2009

Curso de Primavera


Heme aquí de nuevo, Mari. La Gata Lola, azote de O.R.N.I.S. incautos. Vengadora de las Margaritas Oscenas. Paladín (a la taza) de la causa más perdida: las Clases de Romanticismo Práctico para O.R.N.I.S.

Hace ya tiempo que dejamos de lado nuestras Clases. Después de muchas peticiones para que las retomásemos y algunas experiencias traumáticas vividas en propia piel, he decidido recomenzar el ciclo.
Y es que el territorio O.R.N.I. cada vez está más agreste. Qué os voy a contar que no sepáis vosotras! Cada vez más torpes. Cada vez más O.R.N.I.S.
El objetivo del curso es, como ya sabéis, favorecer el amor (o por lo menos el sexo) entre los jóvenes, y no tan jóvenes, oscenos o foráneos. Resumiendo, evitar la extinción de la especie, que no es poca cosa.

Las relaciones personales en esta Huesqueta nuestra cada vez se parecen más a las del Coyote y el Correcaminos. Bip, Bip! Y, no se vosotras, pero yo no quiero ser Coyote. Que a los pobres Coyotes siempre les fallan los inventos y los frenos. Toda la vida persiguiendo al zote del Correcaminos y habiendo de conformarse sólo con oler su estela.
Yo quiero ser la que lleve la delantera (no me malinterpretéis, que os veo la sonrisa picarona).
Yo quiero ser, la abogada de la casa ACME. Porque, visto lo visto, los únicos que tienen las de ganar hoy en día con esto de las relaciones entre Coyotes y Correcaminos son los abogados.
O mejora aún, la directora de estrategia de ACME... Mola!

miércoles, 8 de abril de 2009

Código de Colores


¿Habéis pensado en las ventajas que tendría que cuando conocieses a alguien se encendiese un piloto de un determinado color en función de tu impresión sobre esa persona?
Verde: mira qué maj@!
Amarillo: aún no te conozco, pero acelera, que tienes posibilidades!
Rojo: pasa palabra!
Qué práctico para las relaciones personales. En ese mundo no cabría la duda, ni el miedo al ridículo…
Claro que, bien pensado, tampoco habría lugar para el morbo, el juego, el flirteo… el cosquilleo en el estómago. La caza.

La mayoría de las posibles relaciones interpersonales se quedan en agua de borrajas por la indecisión y el pánico a ser rechazado de uno (o más) de los componentes de la futurible pareja. Ridículo, no?
En este tipo de lides, sólo puedes perder si no lo intentas.

Mi parte favorita de toda relación, sexual, sensual, formal o puntual es la caza. El juego, la estrategia para la conquista de tu objeto de deseo. El otro es el enemigo, mientras no plantes en él tu… llamémosla bandera.
Y ya sabéis: al enemigo… ni agua!